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opuesto al mito urbano

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domingo, 22 de marzo de 2026

No digas



Me dices que es muy raro
 y te gusta lo que escribo
pero yo soy un riachuelo
 que te moja los sentidos.

Me dices que es extraño, 
estas cosas que te digo,
pero vengo de la noche
 a estrellarte tu camino.

Bien puedo ser algo
mucho más en tu destino
la voz que le hace falta 
a los versos que respiro.

Me dices que es confuso
qué te toque el corazón
 con letras nunca escritas
con la forma de una flor.

Y sí, yo me equivoco
reconozco así mi error,
mas tú eres esa luz 
que refleja en mi interior,
la página más linda
de este libro del amor,
porque eres ese nombre
que embellece el de los dos.

No quiero ser sonido,
yo quiero ser canción
que viaje con el viento
suave de la inspiración.
Llegar donde te encuentres
quizás en tu balcón
tocar todo tu pelo
y llenarme de tu olor.

No digas que es muy rara
la fogata de mi pecho,
que vengo de la noche
acercándote mi fuego.
No digas que es extraña
mi manera de tocarte
porque solo son palabras
que en tu nombre se hacen grandes.

No me importa

No me importa si el gato de la inspiración
se escapa por la medianoche de tus ojos,
pues el silencio vertiginoso te quiere dar un beso
por tu cuello, tus raíces y tu nombre.

El escombro de mis ansias se amontona
en la media luna de tus caderas
y crece cada vez que rozo el alma
por el alboroto de tu pelo.

Dame solamente una sonrisa
sutil e insondable
que el lagarto del deseo
devora sin regreso lo que siento.

No me importa si el café de tus ojos
sigue caliente en alguna tertulia inconclusa
o si las ventanas de la tarde
se manchan con tu sonrisa.
No me importa si me llueven las guitarras
que sostienes con el alma amarrada,
o si la cometa encendida de tu boca
vuela sin control hasta mis labios.

No me importa porque la noche se estira
y evita el incendiario de tu cuerpo,
y hace una emboscada de poemas
que madura como una inspiración abierta
por la canela suave de tu piel...

lunes, 22 de julio de 2024

Estallido de girasoles




Estallido de girasoles
que conecta sus raíces a mis palabras.
tu naturaleza sin fondo
es el atuendo que ostenta la noche
(cuando sueño recostado a una estrella.) 
¿Ese río de canciones 
que atraviesa mi poesía, 
es el olor de la magia 
con la que bañas el alma,
o es la constelación de tu ser
brillando de una inspiración tangible?
Tú eres un camino de amapolas
por donde rota el corazón de lo que digo 
y donde encuentro la luz de tu nombre.
Quiero ser una semilla de versos
y germinar elíptico en tu ser,
para hacer brotar por tus pupilas 
este ramillete de poemas.

Quiero hacer temblar el continente 
por donde el huracán de mis verbos
arremete susceptible por tu pecho,
para que no encuentres las palabras 
que recito en el horizonte de tus ojos.

Tu voz es tan orgánica y sincera 
que parece una fuente azul
golpeando mi silencio, 
por eso, desde el abismo de mi nombre
amanece un incendio en mis pulsaciones
cuando te imagino
 entre geranios y amapolas...







miércoles, 17 de julio de 2024

hechizo de poesía

La noche
como un envoltorio transparente 
sobre la garganta de mis versos,
como una melodía de estrella
que cae como gotas encendidas
sobre la flor de tus labios,
supone,
por el conjuro insondable de tus ojos,
(Por donde trepa el gato oscuro de mi alma)
un impulso, la palpitación del subconsciente 
por el camino desnudo de tu nombre,
este hechizo de poesía.

Ahora mismo,
la luna, en una emboscada de inspiración, 
espolea de magia por tu pelo
por ese río negro e incontrolable,
habitación de sueños sin regreso, 
composición ondulada de palabras,
invitación tangible para los ojos,
calabozo de versos y canciones.

Tú, una guitarra entre mis dedos, 
olorosa a madreselva
soltando una bandada melodiosa 
que se recuesta en el pecho de la tarde.

Tú,  una voz nueva y dulce 
escribiendo desde mi pecho
este incendio de palabras
mientras imagino la oscuridad de tus ojos 
adentrarse por milagro de mi inspiración...

viernes, 7 de junio de 2024

El último viaje de mi inspiración

La noche se acostumbra 
a estar sin mis manos
sobre las tuyas.

El Silencio se perfuma con nuestros nombres
Dejando una estela de dolor
Por donde pasa 
el hombre incompleto 
 qué lleva mi ser. 
Cada minuto es una flecha
Que rompe los momentos
 que vivimos,
Hay un vacío enorme
Que recojo de todas las cosas 
que recita mi corazón,
cada letra que escribo con mis lágrimas, 
cada palabra amarga qué consume mis huesos, 
qué me lima el alma. 

La Música qué me curaba
cuando no habían más caminos sin regreso
escapa como un gato en fuga
(es tarde para sonreír). 
Son las 5 con 50 de la tarde, 
sigo escuchando disparos
que me alcanzan sin saberlo,
es una voz delgada
Que se hace fina a la distancia
pronunciádonos.
A nadie le importan las heridas 
que salen de mis ojos
 cuando te pienso,
ninguna empatía es lo suficientemente cierta
para recoger la existencia de mi dolor.
Quizá también yo cante
con las luces recortadas de la tarde,
quizá también la lluvia
se lleve el río de tu ausencia,
quizá prometa no llorarte
un poema más
 en mi soledad
en el naufragio de mi ser.

¿Quien dijo que deberías
entender la tristeza que me abruma
y me pierde en su forma espesa y olvidada?
¿Quien dijo que podría florecer
más inspiración?
Este será el último poema, 
contigo se irá mi poesía
 y el azul que me hacía ser
 una guitarra en tus brazos.
No seré más el arquitecto
qué ocultaba para ti
en mis palabras. 

viernes, 5 de abril de 2024

Mi corazón es un naufragio


Abstracción de la artista Leidyn Tenorio


Mi corazón es un naufragio 
derruido de silencio, 
amontonado en la soledad del mundo, 
en la humedad del olvido;
sus raíces han taladrado 
orificios delgados y extensos 
en la profundidad de la noche. 
Un dolor salobre a su andar, 
extiende susceptible, su forma limada y sombría;
 La espuma de sus recuerdos
recubre sin holgura el último sentimiento. 
¡Cuánto dolor hay en esta hora gris, 
en esta página sin terminar
de su historia! 

Pero sus raíces, entrañables, 
en el alma de todas las cosas
han tomado entre sus manos 
una historia nueva de madreselvas 
en la naturaleza del amor,
 y han surgido de sus escombros 
unos brazos abiertos 
y una canción ineludible con su nombre, 
e inesperado, sin perímetro, 
han brotado una sucesión de milagros 
que estallan por sus ramas 
con el color de una esperanza endémica. 
Ha puesto la mañana con sus dedos
las gotas de rocío en sus pétalos 
azules 
y ha domado con la miel de sus ojos 
Al hombre gastado y oscuro 
que había enterrado de pasados: 
La poesía elíptica de su pecho.