Páginas

opuesto al mito urbano

opuesto al mito urbano

miércoles, 8 de julio de 2015

De llegar donde llegan

De todos modos
los caminos se improvisan 
con la musicalidad del alma, 
con el hondo sonido del amor,
con el espíritu forjado 
de valor y virtud, 
entre la delgada línea 
del "puede ser" y el "no será"
hasta el final de los sueños, 
con la ambición de algunos
o la vergüenza de todos.

Cuando se dibujan 
las líneas del porvenir
la vida se llena de grafito, 
se manchan sus hojas, 
se ensucian, se marcan 
pero esto no significa
su final fragoroso, 
sino, una de sus tantos folios
de su pequeño libro, 
de su inédita historia
que debemos representar. 

El tiempo me acorta la alas
y mete mi voluntad 
en la hendidura del sacrificio; 
me vuelvo pequeño, 
muy pequeño 
y el edificio de la duda
se interpreta desde su simiente
hasta su azotea infinita, 
pero yo,
 podría botarlo
y hacerlo de nuevo, 
reinventarlo con mis palabras,
con las ganas que tengo 
de seguir hasta el final, 
y llegar donde llegan 
aquellos que nunca 
se rindieron jamás... 






jueves, 2 de julio de 2015

La sombra de tus labios

Aquí,
 donde se juntan el aire
 y el latido del mar, 
en su forma exacta,
indiscreta y sublime;
aquí 
donde la manifestación corpórea 
de todos los encantos 
y la curvatura perfecta de la gracia
se extiende a la altura de unas piernas; 
aquí
 donde la armonía del verso 
y la inmortalidad de un boca 
flota en la naturaleza femenina
y el cataclismo de la inspiración, 
—la insondable vocación del poeta— 
salta con el pensamiento 
y recorre tu cuerpo 
atado a la playa, 
a la arena infinita 
a la línea sin fondo que traza la mar, 
a la sombra de tus labios
para expresar a mano alzada 
con el alma abierta de perfume, 
las palabras que saltan 
hasta tu existencia, 
donde puso Dios
inspiración y delicadeza 
en un solo ser: 
en toda tú... 
 
Darío. 


lunes, 1 de junio de 2015

La sagrada visión

En el germen del verso donde flota dorada 
la visión que el poeta va y redime en su canto,
un nirvana sin fondo con su mágico manto 
me sumerge el espíritu en su llama sagrada. 

En un éxtasis hondo, con el alma amarrada, 
la deidad de tu cuerpo aparece y levanto 
por tu cárdena boca adobada de encanto 
como un himno que invoca tu celeste mirada. 


Abastecen los genios de su mística esencia
en la fuente invisible que origina de Brama
—es la luz del misterio que me eleva 
infinito—

el deseo sublime de lavar tu existencia
con el agua profunda que mi cuerpo derrama, 
desde el Ganges eterno donde fluye mi escrito... 

 

En el dibujo de tus ojos claros


Dedicado a mi abuelita Nana 


Si se escapan ruiseñores
o guitarras plagadas de llantos 
por querer sacar de mi interior 
al poeta oscuro y apagado,
para que cante ante el turquesa 
de tus ojos profundos y lejanos, 
no se extrañe nadie, 
muchas veces esos pájaros 
escapan sin guitarra por el cielo
para llover un intervalo 
de armonía en los jardines
que nosotros los poetas cultivamos. 

Temblando estoy de versos
nana de mi alma, temblando, 
porque quiero que me arrulles 
nuevamente en tu regazo. 
Aunque tenga la estatura 
de un hombre necio y amargado, 
¡Yo quiero que de nuevo 
alumbres mis navíos con tus faros
porque me pierdo en otros mares
y en tus ojos encendidos no hay naufragios! 

Antes, mucho antes del poeta,
del hombre duro y complicado, 
nada devastaba mis silencios
¡Porque dormía en el remanso de tus brazos! 
¿Quién dice que el recuerdo 
por no tener un fondo y ser delgado
no viene con tu rostro y tu ternura 
a ahuyentar el miedo con tu canto? 

¿Quién dice que no soy niño 
que a veces balbucea cuando 
tu perfume insoslayable 
regresa a mí diciéndome : te amo? 


¡Yo quiero ser como tú! 
Llévanos a Cristo con tus labios 
que las redes de tu voz
se revientan de milagros. 

Llévanos a Dios cuánto antes 
en el dibujo de tus ojos claros,
que mi corazón emerge frágil 
cuando nos predicas con las manos. 

A veces, muchas veces tengo dudas
¡qué corren cuando viene tu entusiasmo!, 
es por eso que mis rimas se alegran 
porque oras por tus nietos: los callados,
y sube tu plegaria transparente 
directo al corazón del Soberano, 
porque tus rodillas se gastan 
como la mejilla del rostro angustiado
hallando el favor del Eterno, 
quien te encuentra sencilla en tu cuarto, 
o sembrando semillas de amor 
en el huerto del orgullo con tu arado. 

Me falta corazón 
o aún está amarrado 
al poste del orgullo y la arrogancia
y requiere por tus manos ser soltado. 
Enséñanos a amar sin condiciones 
así cómo se quieren los hermanos,
que el camino de la vida es sin regreso
y para llegar a Dios se llega descalzo... 










 

Que no se vaya abril



Que no se vaya abril sin que le cante

alguna soledad, algún lamento, 

alguna noche triste, un pensamiento 

con esto que percibo en este instante. 


Que no se vaya abril que estoy distante, 

tocándole el final al sentimiento, 

sin antes no llevarse este momento

consigo, con sus días por delante.  


Abril, que entre las flores las poesías

añoras de mi espíritu callado, 

ve y toma tu camino con tus días 


que estoy de mis pesares ovillado, 

abril que ignoras mis melancolías,

te escribo con mi pecho derrumbado...  



domingo, 31 de mayo de 2015

Inmóvil de recuerdos

Inmóvil de recuerdos. 

El tiempo se hace flaco en mi silencio
y tose con el alma destapada,
no puedo decifrarme porque están 
cortadas con cuchillo mis palabras. 

En este invierno largo y desbordado 
me arropo de mentiras y esperanzas,
inmóvil de recuerdos paso siempre
buscándole las formas al mañana. 

Tal vez nadie perciba mi existencia
mas yo percibo siempre tu mirada, 
tal vez nadie conozca la tristeza 
que se empoza muy dentro de mi alma. 

Yo voy por el camino de la vida 
creyendo que al final de su jornada 
regreses a mi casa con tus risas
o vaya yo al lugar de tu morada. 

Me duele y sabe Dios que no es mentira, 
saber que entre los dos una distancia 
nos une con un vínculo amoroso 
a todos los lugares donde vaya. 

Te pienso más que nunca mi pequeño, 
y canto cuando el alma nunca canta, 
te extraño simplemente o complicado 
al punto que mi ser se me derrama. 

A veces me imagino sin canciones 
metido al interior de una guitarra, 
con esta pena honda que me quiebra
mi frágil corazón porque te extraña. 

Mas fuerza no me falta y doy pelea
pues sé que adonde vaya me acompañas, 
si duele —y duele mucho— sigo fuerte, 
pues sé que yo te amo y tú me amas 

y quieres de algún modo que yo siga 
ganándole a la vida esta batalla, 
mostrándole a este mundo mi semblante 
cargado de entusiasmo y esperanza...

sábado, 21 de marzo de 2015

Un olvido sin fondo

Un olvido sin fondo. 
(Microrrelato) 

—¿Adónde está mi madre? preguntó, con el alma empozada de angustia. —murió, hace años murió, respondieron; entonces, como tumbado por un dolor profundo, puso sus manos sobre su cabeza y lloró desconsoladamente.  
—¡Está viva, no te preocupes, te llevaremos con ella el fin de semana!, Le volvieron a decir. Entonces, él se sintió aliviado, como el niño ingenuo que cree en las mentiras de los adultos. 
El Alzheimer se estaba llevando al olvido, cada día, muchos de los recuerdos que quedaban en la memoria del abuelo... 

Darío. 

lunes, 9 de marzo de 2015

Cuando te pienso

Canción de primavera
que vibra entre las flores,
alegres ruiseñores
que vuelan sin frontera. 

Rosal que prolifera
por todos los alcores, 
pintada luz de albores
donde una sombra espera. 

Suprema elevación 
que sube como incienso,
la manifestación 

de cierto abril intenso, 
así es la inspiración 
mujer, cuando te pienso... 




viernes, 6 de marzo de 2015

Los prodigios de tu cielo

Paisaje embarazado de armonía, 
extensa inspiración en una pieza, 
¿desnuda estaba tu naturaleza
cuando en ti concibió la flor del día? 

Corriente perfumada de poesía 
que adobas tus boscajes de pureza, 
donde quiera que vaya tu grandeza 
me endulza el corazón con tu alegría. 

Te encuentro en las pendientes y en los llanos
cantando los prodigios de tu cielo 
y aquello que la historia no me explica; 

me encuentro circundado con tus manos 
participe del aire y de tu suelo, 
¡Bendito sea mi Dios por Costa Rica!... 



jueves, 26 de febrero de 2015

Por ti mujer




El agua de mis versos se derrama 
y anega tu cintura interminable,
¡no luches que su cause incontrolable
arrastra nuestras sombras a tu cama! 

Yo suelo en tu perfume que oriflama,
diluirme en mis sonetos indomable, 
ser ansia, ser deseo, ser culpable, 
ser todo cuando el alma se me inflama.

No puedo retener las emociones 
que abarcan de palabra tu silueta, 
por ti soy un desastre, hay erupciones, 

salvaje continente que se agrieta, 
por ti mujer que evocas las visiones
soy todo lo que expreso, soy poeta...







domingo, 22 de febrero de 2015

Miradas furtivas

Me arrastra tu mirada titubeante
al fondo literal de mis canciones, 
¿Un himno es lo que suena, inspiraciones,
o acaso los secretos de un amante? 

Hay un misterio extraño e imperante
debajo de la piel: insinuaciones;
dos seres con furtivas intenciones
en el hondo silencio de un instante. 

El mundo se nos cierra y no sospecha
que a plomo cae el cielo en un minuto:
nuestra carne nos tiembla y se estrecha;

mi amor no debe ser... ¡y es absoluto!, 
me muero por probar esta cosecha
prohibida y madura de tu fruto... 















jueves, 1 de enero de 2015

Final umbrío

La gente me abandona, 
la calle está vacía; 
la última persona 
se quiebra de poesía.

Un algo se amontona
con negra lejanía, 
se quiebra y desmorona
y es eso el alma mía. 

Parece que el olvido 
me conduce silente 
donde quizá dormido 

regrese al aire, ausente, 
susurrando el sonido
del alma en una fuente... 

Darío. 













martes, 30 de diciembre de 2014

Un porvenir descalzo

No quiero el sexo regalado 
de una noche sin fondo, 
ni una mano que corrija
mis besos de plomo; 
yo quiero redimirme 
debajo del polvo
silbando penumbras 
con el alma de un loco. 

No quiero que la métrica 
me escupa en el rostro, 
ni que todo parezca 
cerrarse de pronto,
prefiero juntar
el silencio de todos
y decir el plural 
de un oscuro episodio. 

Yo no quiero a la luna 
en la boca de un lobo
ni nada que tuerza 
de nuevo mi asombro, 
yo me sueño infalible 
sin mundos redondos 
hallando el camino 
extendido en mis ojos...

















viernes, 26 de diciembre de 2014

El origen del verso




El germen de la inspiración dormía 
desde el principio en todas las mujeres;
vulnerable en el cuerpo de estos seres
se enredó a su perfume cierto día. 

Sublime con su encanto, a la poesía 
le tocó el corazón con alfileres:
fue tal la inspiración en sus placeres 
que así nació el poeta en su armonía. 

Si en ellas es sensible todo canto, 
en la fuerza de su naturaleza, 
en el beso encendido de amaranto 

¿Cómo no componerle con terneza, 
con fuego inexplicable que levanto
sonetos a este ser y a su belleza? 

El azul omnipresente



El azul omnipresente de tu alma, 
el pequeño sol 
que abastece de pájaros mi canto, 
estalla en la sangre perpendicular
de mi estío, 
en el meridiano de mi pecho, 
si arrimas el incendio reversible 
de tus labios
a mi boca conjurada de besos. 
Rueda, por consiguiente 
la moneda intocable de la tarde 
por el camino sin recuerdo de mi abrazo, 
hasta las grietas del silencio 
hasta el cuarto menguante de tu mirar,
hasta el cántaro que rebalsa en tu cuerpo, 
y me oprimo 
en una sola pieza sin estrellas 
en el dije incandescente
de tu corazón... 
 

Infalible de besos

Deletreo en tu boca la poesía 
que traduzco del fondo de las rosas, 
del alma se desatan mariposas
que trepan de tu sombra hasta la mía. 

Galopa en nuestra sangre la energía 
que deducen mis manos caprichosas, 
e infalible de besos te desglosas
por todo el edificio de mi hombría. 

Crepita en mis adentros el deseo
e inflama mi contexto con derroche
al hondo amante fiero que poseo; 

tu atuendo es tan discreto y sin reproche 
develas la postura en la que creo 
que cruzas vulnerable por mi noche... 





Cánticos de amor

Señor que has inspirado cada verso 
con tu gracia, 
y clavas tu perfume aquí en mi alma 
y corazón, 
enséñame adorarte a tu manera 
Padre Amado
que quiero levantar y entregar 
mi adoración. 

Con cánticos de amor y de esperanza
en este día, 
yo quiero ser el verso, la poesía, 
e inspiración, 
que formas en tu seno cuando alegre, 
Dios altísimo, 
derrochas sin pensar misericordia 
y tu favor. 

Ungido con el verbo de tu gracia 
me redimes, 
llevando mi pecado en cada herida 
de tu cruz, 
entiendo que era un ciego que perdido 
Y olvidado 
hallé la salvación inmerecida 
con tu luz. 


martes, 2 de diciembre de 2014

Por siempre mi amigo

Cuando se despegue 
la última palabra de consuelo
arrastrada desde el corazón 
por la tristeza y por el duelo, 
y deje de enrredarse mi garganta 
en los nudos del sufrimiento
que se aprietan con el alma 
de todos mis recuerdos, 
extenderé, cuando nadie me lo pida 
mi sonrisa por el cielo, 
y delgado de canciones 
seré lo que fui también en otro tiempo: 
veré tu mirada iluminada
cuando me mire al espejo, 
en las noches desenvueltas por el frío
dormirás en mi pecho, 
serás por siempre mi amigo 
y también mi compañero. 
En la tinta de la historia
que derrocha mi silencio, 
volaremos infinito 
con las alas de un jilguero, 
lloverá de cuando en cuando 
y te veré en los aguaceros, 
en las flores que desmayan 
cada noche de febrero, 
en los hilos que el mañana 
me atraviesa en cada sueño, 
en la voz de una poesía 
en la que dice: "Dios es bueno", 
estarás en las palabras 
más hermosas de mis cuentos, 
en mi brazos que han caído 
y que levanto con el tiempo, 
reiré de mi destino 
porque sé que estás contento, 
cada noche sin estrellas 
brillarás sólo y perfecto, 
y a donde quiera que el camino 
me ofrezca su aposento, 
hallaré también camino 
que me lleve a ti, pequeño. 
Y un día cuando Dios 
me de su entrada al reino,
me lleve a su presencia 
de grandezas y misterios, 
te hallaré jugando alegre 
con tus ojos tan sinceros, 
y correrás hasta mis brazos 
como el agua en los riachuelos, 
te diré cuánto te amo 
y sabrás cuánto te quiero; 
contaré lo que he vivido 
esperando este momento, 
hasta juntarte en las mejillas 
del color de un caramelo
el amor que para ti 
te guardaba entre mis besos... 















lunes, 3 de noviembre de 2014

Disparan

Disparan,suspenso, 
disparan, coraje, 
disparan, silencio
y la sangre 
transmite dos copas de miedo. 
las sombras, pesadas, 
envuelven la esfera del alma, 
y la luz que apunta mi espíritu,
 como un alfiler
se pierde debajo de todas las cosas.  
Disparan, pedazos de invierno, 
disparan, un lienzo incompleto, 
disparan, la sal de mi llanto, 
y la tierra me cubre 
con lejanos olvidos;
son bosques de verdes acentos 
que hablan con sus manos atadas, 
son ríos bajo mi piel, 
bajo mis sombras.
Mi cuerpo alimenta 
las aves del cielo, 
el verso que escribo, 
el polvo en el viento, 
la mitad de mis sueños, 
el adiós sin regreso. 
La jaula está abierta, 
mis alas cortadas,
mi destino borrado.
Un poeta se muere 
sin versos ingentes, 
sin nombre o canción, 
dan vuelta sus rimas 
detrás del otoño, 
y nadie subraya 
sus viejos sonetos, 
tan sólo disparan, 
y dan en el pecho, 
en la hueca coraza 
que ha dejado el olvido
a la orilla del tiempo... 


viernes, 24 de octubre de 2014

Tu voz de porcelana

Me gusta oír tu voz de porcelana 
decir en el celaje de mi escrito: 
"Disfruto ser tu verso favorito, 
adóbame en tu gracia hasta mañana".

Me encanta oír tu voz como lejana
llevar la inspiración a lo infinito, 
decir: "Amor, amor ,yo necesito
saciar esta ansiedad en tu fontana". 

Tu boca transparente y sin distancia
me nombra desde el fondo de las cosas, 
mas yo, del firmamento de tu albura

emerjo efervescente en la sustancia 
que fluye desde el germen de tus rosas, 
poético, inspirado y sin censura... 

domingo, 28 de septiembre de 2014

El plañir de un prisionero

El frío lame como perro al alma 
la herida sin final de un gran desprecio, 
el viento del olvido sopla recio 
silbando en los escombros de mi calma. 

Las sombras saltan todas a mi palma
que a sangre y a cuchillo ponen precio, 
con un espíritu de insomnio necio
la luz de mi esperanza se desalma. 

Bajo mi sien el palpitar es tibio
mas en todos los charcos se refleja 
las marcas del puñal de mi flagelo; 

quisiera en esta cárcel que el alivio 
llegara, o que a través de tanta reja
 volara cual paloma por el cielo... 

domingo, 21 de septiembre de 2014

El escrito de tus ojos

Persisto en la bachata de tu ombligo,
en la improvisación de tus caderas, 
en ése extenso olor a primaveras 
que adoba mi poesía si te sigo. 

El cielo que acaparas es testigo 
del verso que amanece sin fronteras,
del baile que enajena mis quimeras
y todo lo que inspira estar contigo. 

El vértigo retumba de caribes 
si apenas se pronuncia tu silueta
en la profundidad de mis canciones;

sospecho que en tus ojos, tú me escribes, 
si bailas como bailas al poeta 
que tiene por tu culpa: inspiraciones... 



Que despierten

Qué despierten los borrachos, 
necesito 
llegar al otro lado de mis dudas. 
El camino es muy delgado 
si ellos duermen solos en la acera. 
En un mundo discreto y pequeño 
atisbo con el llanto metido en alma
la hora que derrochan los ocasos. 
El sol, alberga un tercio en mi interior, 
en la endurecida piel de mi espíritu,
pero no alcanza para dar
un amanecer sin llanto a los borrachos. 
Algunos no se mueven 
por miedo a morir, 
otros ya lo hicieron; 
voy de la mano conmigo mismo 
y usualmente 
tropiezo en mi insistencia, 
porque insisto en palabras vulnerables; 
¿Qué cosa misteriosa 
habrá detrás de este camino de personas olvidadas? 
Saltarlos 
es egoísta, es mejor si abren 
los cartones de su casa 
y dejan que le alumbre con sus faros interiores la esperanza, 
pero ellos, duermen 
en un rinconcito del desprecio, 
desde la noche hasta que el hambre 
devasta su postura
de manecillas rotas. 
La voz de mi protesta 
subleva de impotencia 
y escapa del silencio descosido de mis verbos. 
Jamás me robarán en su flaqueza
tengo la estatura de un niño a mediodía,
las mentiras que inyectaron en mi corazón
se caen como escamas de mis ojos, 
ellos son como yo, 
parecidos de silencio y de olvido
sólo que, aún —sin saber el " por qué"—, 
no quieren despertar... 


Mis intentos

En un fuego cruzado 
—en medio de mi orgullo y de su olvido—,
vulnerable de pensamientos, 
estoy, con el aliento arrancado, 
en el río desesperado de mi sangre
donde se revuelve de coraje y angustia
desde su naciente sin fondo; 
el sol de su mirada se inflama en mis versos.  
Las balas han pasado 
de la noche hasta mi alma 
volteando las palabras 
que dije cuando todo era poesía. 

Una ráfaga gris y lejana
presume su desgracia 
ataviándose en mis hombros desgastados. 
Un milagro se agrieta treinta veces 
y cae inmaduro de sueños
en el último pedazo de mi sonrisa.  

La ilusión se diseca en las sal de mis ojos. 
Nadie sabe como 
pero emerjo de mi sombra, 
con una mano atada de recuerdos 
y otra sumergida en mis comienzos. 
Una lámpara —quizá— se encienda bajo la tierra
donde convergen desatados los llantos,
donde convivo en ocasiones con ella.  
La novela de su existencia ya no existe, 
mis palabras se evaporan
entre tantos proyectiles y un romance
sin rimas que funcionen. 
los ramilletes de suspiros ya no existen, 
la risa no existe, 
el dolor abierto es volver a su pecho;
me enredo en mis dudas,
tropiezo conmigo
y vuelven a caer inocentes,
indefensos, mordiendo el polvo: 
mis intentos... 

jueves, 18 de septiembre de 2014

El lobo de la ausencia

Mis manos extendidas al olvido, 
y el alma encadenada a tu recuerdo, 
con ánimo apagado, alicaído 
voy preso de un reloj que pasa lerdo. 

El lobo de la ausencia con su aullido 
presume su cantar, entonces pierdo
la calma que la noche me ha ofrecido,
no existe paz o a veces no concuerdo. 

Debajo de un acérrimo aguacero
dilata un orificio en mi presencia, 
y en ese mismo sitio, siempre muero

con toda nuestra infancia en decadencia; 
de frente a tu sepulcro soy sincero:
los días son distintos por tu ausencia...