miércoles, 22 de febrero de 2017
Traigo un ramillete
sábado, 18 de febrero de 2017
La miel de sus ojos
jueves, 16 de febrero de 2017
Eres agua
Como te vuelvo poesía
martes, 14 de febrero de 2017
Un mes después
lunes, 13 de febrero de 2017
Cuando se es niño siempre
Era una mañana de invierno en Guanacaste, la temperatura era tan alta que sentíamos que nos evaporaríamos pronto. Íbamos para San José, luego de dos semanas de estar en Tilarán; aparte del pago que llevábamos, iban también dos maletines con ropa sucia.
Cuando se es niño, nunca se deja de serlo, aún con diecisiete años.
Aquella vez logré salir ileso de semejante "proeza" : atravecé un charco que estaba sobre un camino de tierra compactada, eso sí, derrapé algunos centímetros, pero no caí. Sabía que todo iba a salir bien. Bueno, hasta que ví a mi padre de arriba abajo lleno de barro: le había salpicado hasta la médula.
Recuerdo aquella vez, a como pudimos nos cambiamos al margen de un redondel de toros que estaba al frente nuestro con la ropa sucia que transportábamos.
Bonita cosa era tratar de verle la cara a mi padre cuando íbamos en el bus para San José; ese día no me habló.
viernes, 10 de febrero de 2017
El día que mi madre me engañó.
jueves, 9 de febrero de 2017
La línea férrea
Mi padre es infalible, casi siempre lo resuelve todo. Un día decidió tomar un atajo por un lugar en el que nunca habíamos pasado, nos dirigíamos a prisa a tomar el último autobús con rumbo a la capital. Su certeza nos llevó por una vieja y abandonada línea férrea ( el suponía que era la misma que pasaba frente a la terminal de buses) la cual atravesamos en contra del tiempo, pero con la esperanza de acortar el trayecto. Ese día por suerte no perdimos el autobus: La estúpida línea de tren era un círculo que nos llevó al mismo punto de partida...
El abuelo
Después de tres días, el abuelo, logró finalmente conciliar el sueño. No entendía del porqué de su situación; estaba profundamente triste y se evidenciaba en la mirada. Lloraba amargamente en silencio, en su mundo, en su espacio; jamás esperó lidiar con aquella suerte: Los hijos por los que tanto luchó, tomaron la más injusta de las decisiones y el viejo, quien siempre tenía una sonrisa ancha en el rostro, lejos de su casa, muy lejos, vivía ahora en un asilo para ancianos...
miércoles, 8 de febrero de 2017
La soledad es un orificio
sábado, 4 de febrero de 2017
Por suerte
Por suerte ese día el despertador me devolvió a la realidad de ese feo sueño que tenía... Por suerte.
martes, 31 de enero de 2017
Ni se imagina
sábado, 28 de enero de 2017
Regreso a mis libros
jueves, 26 de enero de 2017
San Jerónimo está sin camisa
(San Jerónimo está sin camisaescupiendo diciembres mojados).San Jerónimo, crisálida de azúcar,Obstetra de campos sin levadura,Terraplén de palabras suaves,disparo crepuscular,cucharadita de bronce deshechoen el plato de Dios.El agujero del díale inflama el oído de plegarias,cuando queda sin combustible mi voz.San Jerónimo, helicóptero de lápiz,Pasadizo de Hortencias de papel,no entierres tus uñas al paisajeY déjame llorarte algunos gatos sin techo.En el clitorisdel árbol de las lloviznasestoy con la lengua cortada de azafrán,decidido a martillar la tela delgada de la tarde,para que te acuerdes de los niños de porcelana que recogesen el patio de este pueblosin caminos.San Jerónimo, astilla de hierro,tumulto de aromas que dobla mis versos de trigo,un día sin naranjas de plásticovoy a extender el pez de mis labioshasta que sangre tu risa metálica.¡no te vayas a esconder en los ojosde un perro que ladra panteones!porque te voy a encontrar afeitadocon los bisceps inflados de miedo...(San Jerónimo está sin camisaescupiendo diciembres mojados)
lunes, 23 de enero de 2017
El precio de la libertad.
Nunca había tenido un arma entre mis manos; aquella era fría y muy pesada, la conseguí de un modo ilegal, en el mercado negro. La consigna era "fácil" : debíamos entrar en aquel negocio y detonar un par de ocasiones al aire, mientras mis otros compañeros sustraían objetos de valor de quienes estaban en el suelo. Fue un trabajo sencillo...bueno al menos hasta que llegaron los guardias de seguridad y empezaron a disparar. Mis compañeros murieron en el sitio, yo perdí —por suerte– la movilidad de una pierna y ahora mismo me cuesta caminar entre estos estrechos pabellones de la cárcel donde estoy recluido desde hace cinco años. Ahora cargo en mi conciencia las vidas de mis amigos, quienes al igual que yo, sólo queríamos ganarnos algo. Al final lo perdimos todo...
domingo, 4 de diciembre de 2016
Una mirada infinita
martes, 29 de noviembre de 2016
Secreto escandaloso de ambrosía
es bien correspondida con palabras,
bien debe comprender que el sentimiento
(si abre el corazón) nos lava el alma.
¿no escucha el crepitar de esta fogata
arder de inspiración, y arder de ensueño
con verme simplemente la mirada?
Desastre, primavera o lejanía,
amor, insinuación o una quimera,
mas le pido de forma muy sincera,
no culpe solamente a mi poesía...
sábado, 19 de noviembre de 2016
Ella es la melodía que suena en mis canciones
Desenredar la noche de su pelo para que pueda temblar con las mismas palabras que quizá no se deban decir, y descubrirse en medio de un instante en las mismas condiciones de un poeta sometido por un beso sin fondo. (Así como yo, en ésta línea)
Ella es la melodía que suena en mis canciones.
miércoles, 3 de febrero de 2016
Las puertas cerradas del verso
acostumbrado a su silencio
parafraseando algunos versos
que no le pertenecen,
o simplemente la arquitectura
con igual o peor forma que la poesía
me cuadricula el pensamiento
con un nuevo modelo urbano,
con casas extrañas
que flotan en el paisaje
llenas de ventanas en movimiento
con fachadas de madera,
piedras deformes
imitando la naturaleza.
Es por ese motivo,
que no digo nada,
que no pienso,
que no juzgo,
no siento.
(pero tengo poesía que es lo mismo)
ni tampoco hallo con facilidad
el camino a los versos que se maduran
en el corazón de la gente
y dejan un resabio de alegría
o de tristeza;
lo intento siempre
con la mirada ancha
y el alma hinchada de armonía:
Hace algunos días
hice un boceto en mi corazón,
era un balcón casi interminable
de geranios o azucenas,
(no lo recuerdo)
y sobre él se apreciaba
el rostro de la noche.
Esa vez, estaba decidido
a trazar con mis manos abiertas
lo que derrochaba en mi interior,
y era
una bocanada de inspiración
casi legible para los labios
que saben dar amor,
entonces se juntaron el miedo
y la lejanía,
porque todo fue pequeño entre mis letras.
¿Cuantas veces relataba
con las palabras cerradas
que yo era el instrumento de aquel poema sin nombre?
No lo creí.
Esa vez la lámpara del cielo
se apagó para mis letras
y fui cerrando mis párpados,
lento muy lento
hasta quedar dormido.
Por eso, cuando llegaron a buscar mis versos
no les abrí la puerta...
miércoles, 28 de octubre de 2015
La composición de tu piel
miro el lienzo de tu cuerpo sin paisajes;
pongo el pincel de la inspiración
en la ondulación de tu piernas,
en el cisterna de tu ombligo,
en la dulce manzana de tu pecho,
apenas sugiriendo mi naturaleza.
Tu boca es simplemente un simulacro
de cerezos maduros
que suelo devorar
con mis palabras empezadas.
Transmito en intervalos de silencio
esa lejanía inexplicable
que me acerca a tus besos,
a esa cuadrícula sin salida
por donde entro difuminando mi camino.
Mis latidos se evaporan
y caen golpeando tu carne con la lluvia
por horas y horas.
Tu piel está extendida en todos mis espacios
y empiezo a conformar la geografía
que quiero ineludible componer,
con la forma inexplicable
Que apenas y sugiere
mi naturaleza...
martes, 27 de octubre de 2015
Quiero ser elástico de rimas.
Escribo algunas frases rígidas,
y pienso que se ensucia mi poesía,
la indomable expresión
degrada mis líneas
a pesar de que mi corazón es flexible
(pero canta bajito).
A este punto la vanguardia
debería desglosarse
porque la espiral de la inspiración,
–impredecible–
viene amputada de sonetos
por el mismo recorrido sin regreso,
entonces
tiemblo estupefacto
en los zapatos del verso.
¡Maldita cuadrícula de lo complejo
que clava mi nombre a sus ideas!
¡Quiero ser elástico de rimas!
Pero su nomenclatura me dispersa
y deja irracionales mis discursos.
(Hay que ser pensante y ser sensible
me repito en soliloquios, reflexivo)
La virginal apariencia de lo vivido
no sirve como referencia
en los bosquejos del "ahora",
se requiere movimiento y transparencia;
el principio de mi voz
se torna delgado en este enrejado de letras
y suele entorpecer mi lenguaje.
Me está costando ser sinuoso de verbos,
aunque esté holgado de noches
tapizadas de silencio,
sigo lineal y estrepitoso
y no me reconozco en mi lectura.
Nunca es suficiente
para el poeta que reflexiona
en los recursos de su inspiración,
pues lo mejor no es lo primero que se dice
sino lo que menos se piensa.
Bien puedo a mano alzada
hacer un corazón a la distancia,
en el celaje de la mente,
O en las visiones que surgen en invierno,
o lúdicamente improvisar
una imagen sin fondo,
pero me falta camino,
y sobre todo , madurar de primaveras,
de callejas sin salidas,
de edificios incompletos,
de niños y columpios,
de acuarelas sin una topografía:
el corazón.
(Aunque casi siempre
canta bajito)...
miércoles, 7 de octubre de 2015
La textura de tus besos.
Hasta no tocar la textura de tus besos,
–esa prolongación de caminos sin fondo—
no dejaré de bocetear tu nombre en mis adentros:
Serás la insinuación madura de mis verbos,
la abertura paralela de mis ansias,
silencio de poeta,
el proceso caudaloso de un canto,
el final de un poema inconcluso
y el contexto lacustre de mi silabario.
Hasta no sugerirte la luna en los labios,
y no poder obviarte
una emboscada de poemas,
seguiré componiéndole a la noche desnuda,
el contorno detallado de tu piel
con las líneas convexas
que subrayan
tus hombros descubiertos.
Pero si eso sucede
y se rompe la proxémica en un beso,
Y se encerrara mi naturaleza química en tus ojos,
de seguro,
el poeta a medio terminar que oculto en la mirada,
tendría la estatura perfecta
de la mejor inspiración...
viernes, 25 de septiembre de 2015
Del lado que pueda.
Entre dibujarte las piernas
o ver a través de tus ojos la noche,
prefiero quedarme bajo la lluvia de tu risa
mirando las burbujas de poesía
que reviento con los dedos.
Entre sugerirte como una guitarra
con el canto desnudo en mis brazos
o volar disperso
con la cometa del alma por tus sombras,
prefiero cercarme en el secreto de tus besos
para que nadie me encuentre
rimando tu nombre.
Si pudiera elegir
entre difuminarme en tu piel
o poner mi corazón en tus respiros,
escogería ser rocío
que resbala por la forma de tus rosas
para leer tu silencio y el mío.
Si tan sólo recitaras mi nombre,
mi destino cruzado,
o el modo infinito en que miro tus curvas,
seguramente
subiría hasta el cielo
con el alma preñada de tu esencia,
para lloverme de nuevo
en el verso terminado de tu boca...










